¿Qué piensa del fútbol?
Yo veo el fútbol como una fiesta, una celebración deportiva de categoría, como una confrontación sana en la que espero haya una manifestación técnica atractiva y que la gente se vaya contenta. Para mi es mi segundo hogar y es la segunda casa de mucha gente.
¿Colombia va a clasificar a Suráfrica 2010?
A mi me encanta el proceso Pinto porque es un proceso serio, porque tiene el privilegio del buen jugador y su momento, porque no se deja dominar ni por influencias ni por roscas, por eso me gusta Pinto, aparte porque tiene autoridad y conocimiento y eso es muy importante. De aquí a pensar que Colombia va a clasificar hay un margen muy grande por que ni siquiera hemos cubierto un tercio de la eliminatoria, falta mucho recorrido, hay muchas alternativas, hay que mirar el rendimiento que cada futbolista tiene para cada partido, falta demasiado tiempo, antes de hablar de un mundial hay que pensar en la clasificación y cómo se logra, si se hace un análisis retrospectivo, encuentra que las clasificaciones al mundial, las tres, 90, 94 y 98 fueron muy difíciles, 90 el repechaje contra Israel, 94 ganándole a Argentina 5-0 y evitando un repechaje contra Australia y 98 por un ahorro que hicimos en la primera vuelta en la eliminatoria. Las dos últimas eliminaciones quedamos afuera por un punto y por un gol, no es fácil.
¿Qué piensa sobre el fútbol colombiano en estos momentos, ha avanzado o ha tenido un retroceso?
Quizás soy de aquellos que hablan en el desierto, pero yo creo que el fútbol está bien, no es lo mejor, no es la máxima expresión, pero me encanta el fútbol que estamos viendo, son muy emotivos, a veces son electrizantes, hay un proceso táctico. El fútbol genera cambios y esos cambios Colombia los está asimilando bien. Ha mejorado un poco el ritmo, nuestro ritmo siempre ha sido un muy lento respecto a confrontaciones internacionales, están apareciendo jugadores muy técnicos, hay un ambiente refrescante, me gusta y está menos contaminado respecto a años pasados cuando había una influencia dañina y evidente en las marcas.
¿Por qué el futbol europeo siempre ha sido más superior que el fútbol latino americano?
Porque ellos nos llevan 14 Siglos de ventaja, en cultura, en deportes, en política, en todo. Tengo que aceptar que el fútbol europeo tiene una madurez, tiene un poder adquisitivo descomunal, usted compara la capacidad operativa, financiera y económica del Real Madrid con el mejor equipo de Colombia y terminando aceptando que nunca podrá igualarse o equipararse. Las grandes figuras siempre van a Europa, los jugadores más cotizados, los más calificados, los mejores técnicos. El fútbol nuestro por procesos que tenga, por atractivo que resulte para el medio, no deja de ser el fútbol de unos países subdesarrollados, algunas vez Valdano dijo "el fútbol es un sentimiento" y Maturana manifestó " se juega cómo se vive" y acá se vive con mucha dificultad.
¿Usted de que hincha es?
Siempre el periodista se autocalifica como un hombre neutral, y omiten entregar un reconocimiento hacia un equipo en particular hacia el que vuelcan abierta o disimuladamente sus pasiones. Yo siempre he sido hincha del Once, no soy hincha "tirapiedras’, gamberro, destructivo, soy un hincha respetuoso, no me rasgo la ropa ni me halo el pelo porque el Once pierda, gane, o empate. De hecho, cuando el Once ganó la copa Libertadores de América quienes estaban a mi alrededor se enloquecieron y yo me quedé sentado pensando en que "el futuro se avizoraba muy difícil" y en efecto lo fue.
Soy seguidor del Once Caldas, nunca cambiaré, es la única camiseta que me pongo con el respeto de todos los equipos del mundo, a veces me pongo la del Milán, la del Barcelona, porque soy seguidor intenso de los equipos donde hay colombianos, si juega el Atlético del Madrid quiero saber que pasó con el Atlético, si jugó el Inter quiero saber si Rivas jugó porque como Córdoba no juega, si Pachuca está en la final de los centroamericanos lo disfruto porque ahí hay tres colombianos. Donde haya un colombiano yo siempre estoy ahí, en Suráfrica o en Moscú, en Rotterdam o en Canadá.
¿Cómo clasificaría el periodismo deportivo, subjetivo u objetivo?
Es que no creo en la objetividad hombre, yo creo que a uno algo lo salpica , uno siempre tiene una pasión , intereses de los que no se puede desconectar, yo siempre pongo mucho este ejemplo, hace 23 años fue la catástrofe de Armero y hubo una niña que se llamaba Omaira, que se la fue tragando la tierra, que fue muriendo lentamente y Germán Santamaría, un extraordinario periodista, un cronista sensacional y un maestro del periodismo, fue a hacer una nota sobre Omaira y lloró, y luego decía que existe la subjetividad y no la objetividad porque ahí pierde uno la objetividad por que el drama lo confunde y la pasión se desborda.
Yo lo que sí creo es que ustedes, los conformantes de una nueva generación periodística, si se quieren consolidar en el medio, tienen que cambiar el discurso, porque es que en el medio nuestro y en los años en que más o menos hemos estado en el ambiente se ha dado vía libre a un discurso destructivo en lo extremo de lo destructivo. En Bogotá particularmente, los equipos son malos, los dirigentes son ladrones, los árbitros son perversos, el estadio es muy feo y el aficionado no es constante, es infiel. El fútbol es un menú de plenas insatisfacciones y de vicios y yo creo que ustedes ya saben quiénes son los pregoneros de ese discurso. Yo estoy empeñado en cambiar ese discurso, creo que antes de morirme voy a lograr un objetivo y trato de transmitirle a la gente joven como ustedes que cambien el discurso, que entiendan que hay que pensar, obrar, sentir y expresar lo distinto respecto al futbol.