Catalina es una Barranquillera de 25 años graduada de Artes y Filosofía de la universidad Javeriana de Bogotá, “rumbera y lectora apasionada” como ella misma se describe, y Daniel, un filosofo de de la universidad Nacional de Colombia, con especialización en periodismo de la universidad de los Andes, escritor, lector y rumbero, son los directores de HB, que nació después de “unos malos tragos y unas malas noches” como lo expresa Daniel.
HB fue un proyecto, como dice Catalina, “pocas expectativas y errores en la presentación”, que fue presentado en la convocatoria “Bogotá un libro abierto” de “Bogotá capital mundial del libro 2007”, para promover la lectura y la escritura en los jóvenes, Daniel aclaró que el proyecto “fue sorpresivamente aceptado como revista oficial”. Desde entonces comenzó todo este cuento que lleva más de ocho meses en circulación.
En un quinto piso de un edificio residencial, ubicado en la carrera séptima con cuarenta y algo, se reúnen los dos directores y tres editores que son elegidos no precisamente por su sapiencia, sino por “sus formas de ver el mundo”, aclara Catalina. Allí pasan horas y a veces días, leyendo, analizando y clasificando los textos e imágenes que serán plasmados en 24 ó 32 páginas, de acuerdo a un tema específico y que será visto en más de 80 lugares donde van a parar los 20 mil ejemplares que salen en cada edición. Se puede encontrar y reclamar en bares como “Viejo Bar”, “Kaftan”, bibliotecas de El Tunal’, Tintal, etc., restaurantes, museos y universidades. En la primera edición llegaron entre 15 y 20 artículos para clasificar os que se iban a publicar y para la cuarta había más de 150.
Hasta el momento se han publicado cuatro números con temas como, ‘espacio público’, ‘ilegalidad’, ‘contracultura’ y ‘futuro’, salen cada dos meses, y actualmente está en proceso el quinto número que trata de “sexo y rock and roll”. Este último se tenía previsto para junio pero por cuestiones de financiamiento se aplazó para agosto. Mientras tanto “serán bien recibidos todos los textos e imágenes” afirma Catalina.
La Secretaría de Bogotá solo financió el proyecto hasta la cuarta edición, pero se ha alargado el tiempo de difusión y están hablando con la universidad de los Andes para ver si les financian los próximos tres números.
La necesidad, el objetivo y el nombre
“Una ciudad que pretende ser cosmopolita y se dice llamar la Atenas suramericana como es Bogotá debe tener muchos medios de comunicación impresos y gratuitos, donde la participación sea más abierta y menos restringida y que las ideas circulen libremente” comenta Daniel, y esa sería la principal necesidad del por qué hacer la revista.
Catalina afirma que el objetivo de HB es “ser un bufé, un mostrario de todas las diferentes opiniones de personas que hay en Bogotá, es una revista de solo opinión y sin censura”. La idea es que jóvenes universitarios, especialmente de 18 a 35 años expresen lo que sienten acerca de lo que los rodea.
El nombre de la revista se debe a que “la hoja blanca esta ahí, dispuesta a ser saturada de ideas de la gente” dice Catalina, o en términos de Daniel “como una fotografía sin tomar, que está lista a impregnarse de todo lo que aparezca”. Esta hoja blanca en cuatro ocasiones ha recibido toda clase de comentarios acerca de problemas sociales que nos rodean día a día. Cada edición es sobre un tema específico y “nos pueden dar sugerencias”, sostiene Daniel.
Esta revista “va dirigida al que no quiere leerse lo mismo todas las mañanas y que tiene curiosidad de saber lo que piensan los demás, algo nuevo”, dice Catalina, y al parecer eso se está logrando eso. La revista va incrementando cada día más el número de personas que están interesadas en publicar por medio de esta, tal vez sea porque vale la pena que su escrito salga allí y que genere en todos los lectores una variedad de opiniones. Además cabe mencionar que las 500 impresiones que fueron destinadas a la feria del libro de este año, se agotaron en sólo dos días.
“Para la gente que tiene ganas de publicar y no saben dónde, que tienen puntos de vista para compartir con la ciudad, que quieren entender la ciudad como el centro donde se pueden intercambiar ideas y criticas, a través de estos medios, y que quieren generar polémicas y discusiones, háganlo por HB. No importa si es alto, bajo, feo o bonito, publique sin palanca” concluyó Daniel.