¡Calamaro le cumplió a Colombia!, podría ser la mejor expresión en este caso ya que tras haber hecho algunas declaraciones a medios colombianos antes de sus conciertos, comentaba sobre la deuda que tenía con el país y los aficionados que llevaban siguiéndolo durante toda su carrera artística.
Medellín fue su primera experiencia en el país, que resultó gratificante para el cantante, Cali reforzó su asombro y Bogotá fue la prueba fiel de la pasión que despierta "EL SALMÓN" -como muchos le dicen- para el público colombiano.
Hablaré de la experiencia en Bogotá en el Parque Simón Bolívar, porque fue la que viví. Pues bien, contrario a lo que pensaría fueron muchos los que se decidieron a hacer fila el día anterior organizando carpas para dormir y asegurar un buen lugar para ver a su cantante preferido, las filas fueron desde los que habían comprado para platino incluso hasta general.
A partir de las dos de la tarde se empezaron a organizar las personas en filas para hacer más fácil y ágil la entrada, además que el número de personas que esperaban para entrar, daban prácticamente la vuelta al parque, sin embargo se logró organizar a pesar de que muchos pretendieron adelantarse o ingresar por la fuerza.
Los aficionados logramos ingresar a las 4 de la tarde en el Simón Bolívar, algunos apenas ingresaban corrian hasta donde la fuerza alcanzara para llegar y ubicarse bien.Desde aquel momento la espera se hizo un poco desesperante, porque a medida que se iba oscureciendo, se anhelaba el inicio del concierto. A las 6:15 de la tarde aproximadamente, salió al escenario el grupo CIEGOSSORDOMUDOS, cantaron entre 3 y 4 canciones para animar al público y darle entrada a Calamaro.
Pero pese a que se creería que el concierto empezó rápido, tocó esperar hasta las 7:30 para que saliera al escenario, hecho por el cual, en la localidad de platino se empezaron a presentar inconvenientes en la organización y la situación empezaba a volverse caótica porque todos esperaban estar lo más cerca posible e hizo que la espera fuera en cierta medida desesperante y se iba complicando por estar atiborrado de espectadores.
A pesar de las complicaciones, todo se fundió en gritos y euforia cuando Andrés Calamaro llegó y sin emitir un saludo inició su música con uno de sus clásicos : el salmón, seguido de muchas otras como "Los chicos" y "Tuyo siempre". Luego de varias saludó a su fans y a partir de allí aproximadamente 2 horas y media bastaron para cantar parte de su discografía que se mezclaba con tangos, clásicos y sus más recientes éxitos.
Sólo para concluir es importante señalar que este concierto tan esperado por muchos y pese a los inconvenientes que se presentaron, Calamaro nos cumplió, nos puso a cantar, a recordar, no habló de política, manifestó su rechazo a promover la lucha de los equipos de fútbol y sus seguidores. Sólo comentó que se sentía agradecido y que Colombia era el público perfecto, agradeció seguirlo, respetarlo y compartir su pasión: la música!
También esperamos que ese tipo de frases comunes que se mencionan en los conciertos si se la tome a pecho: "Llegué siendo argentino y me voy siendo colombiano", así es y siempre estarán las puertas abiertas Andrelo!