Un desmovilizado es aquel que perteneció a un grupo armado ilegal y de manera voluntaria manifiesta su voluntad para dejar las armas.
La primera desmovilización en Colombia se dio en el año 1953 con un grupo llamado Guerrillas Liberales de los Llanos al mando de Guadalupe Salcedo. Este grupo surgió para defenderse de los ataques de la violencia de los conservadores y duró operando cuatro años. El 6 de junio de 1957, luego de su desmovilización, la policía asesinó a Guadalupe Salcedo, quien se encontraba reunido con unos amigos en una cantina ubicada en el sector industrial de la capital. En ese momento fueron rodeados por agentes de la policía en desarrollo de un operativo.
Como varios famosos líderes de las guerrillas liberales del Magdalena, Tolima, Huila, Santander y los Llanos, fue asesinado en hechos poco claros. Al ser requerido por los agentes a salir del edificio, Salcedo anunció quien era y solicitó se le respetara su vida. Al salir con los brazos en alto junto con sus guardaespaldas, la policía abrió fuego, encontrando así la muerte él y sus acompañantes.
En los ochentas se volvieron a presentar otras con el gobierno de Belisario Betancourt, en los 90 siguieron las del M19 y de la Corriente, que era una disidencia del ELN, estas eran solo para grupos de guerrilla.
Requisitos para la desmovilización
A partir del gobierno de Álvaro Uribe (2002) se reglamentó el Decreto 128 del 21 de enero de 2003, el cual le daba facultades a los grupos de derecha para poderse desmovilizar. Desde el 7 de agosto de 2002 hasta el 25 de noviembre de 2008, se desmovilizaron 17.504 combatientes tanto de izquierda como de derecha.
Existen muchos programas para la Desmovilización y Reintegración. La desmovilización es el momento se decide dejar las armas y la reinserción es cuando, después de haber pasado por alguno de los programas que existen para tal fin, el individuo vuelve a la sociedad y deja las armas, el delito y sus ideales izquierdistas o derechistas a un lado, para convertirse en una persona que le sirva a la sociedad.
Todo desmovilizado que no haya cometido delitos de lesa humanidad tales como homicidios, secuestros y/o extorsiones, se hace mecedor a las ayudas que brinda el Programa de Atención Humanitaria al Desmovilizado (PAHD). Entre ellas tenemos educación, bonos de ropa para el y su familia, transporte, manutención durante dos meses para posteriormente ingresar al programa de la Alta Consejería para la Reintegración de personas y grupos alzados en armas (ACR).
“Cada desmovilizado tiene derecho a cédula de ciudadanía de forma gratuita, libreta militar, pasado judicial y la preclusión por parte de la Fiscalía que lo requiera, si no ha cometido delitos de lesa humanidad. En caso contrario será conducido a la cárcel y depende de él, que sea postulado a la ley 975 de Justicia y Paz, que fue creada para la personas que cometieron delitos de lesa humanidad”, dijo Javier Forero, abogado y desmovilizado del M19.
Una de las principales preocupaciones de los programas de Desmovilización y Reintegración es el hecho de que muchos de los desmovilizados se rearman. Aunque no existen cifras ni se conocen las causas específicas de este suceso se sabe que existen varios de estos casos.
“Muchas de estas personas retornan a la guerra por falta de dinero, estudio y/o empleo, pero muchas veces puede ser también por amenazas de sus antiguos comandantes, ya que se han conocido varios casos en donde la seguridad de la familia es una de las razones por las cuales retornan a la guerra, aunque cuando esto es comunicado por ellos, se les presta seguridad. Pero para muchos esto no es suficiente, pues piensan que sus ex comandantes tienen más posibilidades de matarlos que la policía de cuidarlos.”, dijo Diana Alexandra Mendoza, Coordinadora del programa de atención al proceso de Desmovilización y Reincorporación en la ciudad de Bogotá.
“No existen cifras exactas de cuantas personas se rearman. Salvatore Mancuso dice que 5.000 hombres se han rearmado, en cambio la Policía dice que son 1.300. El Sistema de Acompañamiento y monitoreo dice que hay 31.521 desmovilizados en el país. El Gobierno sólo tiene conocimiento del paradero y acciones de 26.790 que son los que reciben los beneficios del programa.
Cuarenta y dos son los supuestos proyectos con el sector privado para permitir el trabajo a desmovilizados. Entre ellos figuran cemento, madera, ají y lombrices. Todos tienen estudios de viabilidad pero aun no comienzan. Quizás esta sea una de las principales causas por las cuales estas personas deciden que rearmarse es la mejor solución, ya que mantener una familia en Colombia no es fácil”, dijo Diana Alexandra.
Muchas personas en Bogotá se quejan por tener a personas desmovilizadas como vecinos, sin embargo, Diana Alexandra dice que “Deberíamos entender un poco más esta población, ya que con nuestro apoyo le estaríamos aportando un poco a la paz de este país y aceptemos de una vez por todas que es la pobreza la que nos lleva a la delincuencia. El Gobierno, al igual que los sectores privados en cuanto a empresas y la gente en general, debería apoyarnos más, ya que la falta de empleo, educación y aceptación por parte de la sociedad es un punto del cual se quejan muchas de estas personas, pues dicen sentirse mejor recibidos y aceptados en su antiguo grupo armado ilegal. Yo pienso que para hacer la paz en Colombia se necesita mucho más que buenas intenciones.
Nosotros necesitamos un apoyo incondicional para estas personas”
Opiniones de desmovilizados
No todos los desmovilizados en Colombia son felices con su decisión. “La desmovilización en Colombia no es el camino porque eso implica dejar los ideales políticos, como pretende el gobierno nacional”, dijo Ricardo Ramírez desmovilizado individual de las FARC-EP.
“Una de las mejores cosas que me ha pasado en la vida fue haberme desmovilizado, porque si no hubiera sido por eso estuviera muerto o en la cárcel” dijo Alfredy Moya, desmovilizado individual de las AUC.